"DETOX" escrito sobre un fondo verde claro

Como los términos "orgánico" o "natural", el claim "detox" está de moda. Y es que, ¿a quién no le resulta atractiva la idea de depurarnos o "limpiarnos"? Así, es un término que aparece cada vez en más productos: cosméticos, jugos, tés, suplementos, etc. Incluso se habla de detox digital (dejar por unos días las redes sociales) y de detox de vínculos y hábitos tóxicos.

Nuestro Booster DETOIL, contiene activos que buscan potenciar el detox de la piel, y, además, aumentar sus recursos de defensa y su poder antioxidante.

En este posteo, te contamos todo sobre compuestos que pueden resultar tóxicos y procesos de detoxificación.

Índice

¿Qué significa "detox"?

El proceso de detoxificación del cuerpo es el conjunto de mecanismos que permiten eliminar sustancias tóxicas (partículas de la polución, químicos nocivos que consumimos en alimentos, metales como aluminio, arsénico, plomo, mercurio, etc.). Los principales responsables de este proceso son el hígado, los riñones, el aparato digestivo, los pulmones y la piel1.

Hay productos "detox" en el mercado que contienen activos que mejoran los mecanismos detoxificantes de la piel y el cuerpo en general. Sin embargo, no todos los productos que dicen ser detox lo son. Incluso, una minoría hasta puede ser perjudicial: por ejemplo, un estudio demostró la presencia de 6 ingredientes hepatotóxicos en un té que decía ser detox2.

Al revisar la evidencia científica, lo que concluimos a grandes rasgos es que:

  • Ningún producto detox sustituye los beneficios de tener hábitos saludables sostenidos a largo plazo (7 días tomando un jugo detox no van a hacer una diferencia real si mi alimentación no es la adecuada)1.
  • Existen algunas sustancias y hábitos que efectivamente pueden apoyar los procesos detox del cuerpo1.
  • Los productos del mercado que dicen ser detox no siempre lo son1.

¿Qué es un tóxico?

A veces se cae en el error de pensar a los tóxicos con una lógica de blanco o negro: tal cosa es tóxica o no lo es. En realidad, como expresó hace 500 años Paracelso (considerado el padre de la toxicología): "¿Qué de lo que existe no es un veneno?"3. Él instaló el concepto, vigente hasta hoy, de que la dosis es lo que hace al veneno. Cualquier sustancia (hasta el oxígeno) puede ser tóxica si se excede cierto límite4. Así, para cada compuesto (incluso para los metales) se han establecido límites bajo los cuales se considera que la sustancia está exenta de riesgos3.

Algo a tener en cuenta es que, más allá de estos umbrales seguros, no todos somos igualmente susceptibles a los tóxicos. Hay variaciones genéticas en los mecanismos detox que pueden hacer que algunas personas tengan mayor vulnerabilidad que otras5,6.

Además, el potencial dañino de un tóxico no es el mismo en cualquier etapa de la vida. Es mayor, por ejemplo, durante el desarrollo fetal y la infancia temprana7.

En definitiva, cualquier cosa puede ser tóxica dependiendo de:

  • La dosis.
  • La predisposición genética de la persona.
  • La etapa de la vida en la que se dé la exposición.

¿De dónde provienen los tóxicos?

Pueden ser del medio externo (xenobióticos) o producirse en nuestro cuerpo5.

Toxinas exógenas o xenobióticos

Entre ellas se destacan:

    • Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs): Son tóxicos industriales (presentes en pinturas, pesticidas, etc.) con demostrado riesgo para la salud (neurológico, cardiovascular, etc.). Tienen el problema de acumularse por años en el cuerpo (en el tejido adiposo). Además, por no ser biodegradables, se trasladan mediante el agua, el aire y los animales, afectando a distintos ecosistemas. Constituyen un problema de escala mundial, al punto que varios COPs están prohibidos por la ONU desde el Convenio de Estocolmo (firmado en 2004 por 152 países)1.

 

    • Ftalatos: Presentes en cosméticos, medicamentos, envases de alimentos y juguetes de plástico, su uso se ha restringido porque hay evidencia de que pueden tener un efecto perjudicial sobre las hormonas y la reproducción1.

 

    • Bisfenol A (BPA): Presente en plásticos que contienen alimentos y bebidas, también se encuentra en vías de regulación porque se lo ha vinculado con alteraciones reproductivas, cardiovasculares y metabólicas1.

 

  • Metales: El aluminio, el arsénico, el plomo, el mercurio y el cadmio pueden ser tóxicos cuando exceden ciertos límites en el cuerpo. El plomo queda almacenado en los huesos de 20 a 30 años y el mercurio circula 57 días por la sangre en promedio. Vale aclarar que prácticamente todos tenemos cierto nivel de contaminación por mercurio, pero que a niveles bajos esto no necesariamente implica un riesgo para la salud1.

Sustancias endógenas con potencial tóxico

Algunos productos del metabolismo normal del cuerpo pueden volverse tóxicos si alcanzan cantidades excesivas5. Algunos ejemplos:

  • Bilirrubina: si aumenta de forma anormal causa daño en el sistema nervioso central8.
  • Amonio: es un compuesto que se produce de forma natural cuando se degradan proteínas (presentes en el organismo o en los alimentos que consumimos). Sin embargo, si la cantidad de amonio producida aumenta más allá de ciertos niveles, puede resultar tóxico9.

8 tips detox

Si bien el cuerpo lleva a cabo por sí solo sus mecanismos de detoxificación, es bueno tener en cuenta que los factores ambientales y nuestro estilo de vida pueden ayudarlo en esta tarea o complicarlo. Así, van algunos tips para poder tomar decisiones informadas.

    1. Si bien varios estudios han demostrado que no todos los productos del mercado que dicen ser detox lo son, afortunadamente algunos sí cuentan con evidencia a favor. Si querés incluir alguno en tu dieta, estos son1:
      • Chlorella: su ingesta ayuda con el detox de mercurio, plomo y algunos COPs.
      • Alga nori y olestra: ayudan con el detox de algunos COPs.
      • Cilantro: ayuda con el detox de cadmio y plomo.
      • Ácido málico, cítrico y succínico: ayudan con el detox de aluminio.
      • Pectina cítrica: ayuda con el detox de plomo.
      • Selenio: ayuda con el detox de mercurio.

 

    1. Evitá contaminantes en tus alimentos, en la medida de lo posible. Esto puede lograrse prefiriendo vegetales orgánicos y evitando los envases de plástico en los alimentos y bebidas que consumas10.

 

    1. ¡Tomá agua! Es fundamental para eliminar toxinas. Se recomienda la ingesta de 2,7 litros de agua por día para las mujeres y 3,7 litros por día para los hombres, teniendo en cuenta que un 20 % del agua diaria ingerida proviene de los alimentos11. Esto nos deja el deber de tomar 2,0 litros de agua a las mujeres y 3,0 litros a los hombres por día. Vale aclarar que cuentan las bebidas a base de agua como el té, mate, café, jugo, etc.

 

    1. Evitá o limitá a no más de 30 g/día el consumo de alcohol, por su potencial hepatotóxico. Por ejemplo, ¡una botella de vino de 750 mL contiene 72 gramos de alcohol!12.

 

    1. Para intentar evitar que las partículas de la polución ingresen en la piel y generen daño, utilizá limpiadores adecuados de mañana y de noche13.
      Conocé nuestro Limpiador, formulado con tensioactivos no iónicos que respetan la barrera cutánea y posee un pH fisiológico de 5,5. Limpia sin causar sequedad ni dejar la piel tirante.

 

    1. Elegí alimentos y cosméticos ricos en antioxidantes (ácido ascórbico, alfa-tocoferol, ácido ferúlico, glutatión, escualano, resveratrol).
      Si querés saber más sobre daño oxidativo y la acción de antioxidantes, te recomendamos los siguientes posteos:

      Si te interesa sumar a tu rutina de skincare activos con acción antioxidante, te recomendamos nuestro Booster VIT-C/FERÚLICO. Es un concentrado de vitamina C pura al 15 %, combinado con vitamina E, ácido ferúlico y glutatión, y un activo anti-estrés.

 

    1. ¡Usá protector solar FPS 30 o más a diario! La exposición a rayos UV no sólo trae aparejado un alto riesgo de fotoenvejecimiento, manchas y cáncer de piel, sino que además empeora el daño que ocasionan algunos contaminantes ambientales14.
      Si te interesa saber más sobre la importancia de usar protector solar diariamente, podés leer el posteo: Usar protector solar a diario previene y revierte el fotoenvejecimiento.

 

  1. ¡Dormí bien! No descansar correctamente genera estrés oxidativo agregado. Conocé más sobre cómo afecta el sueño a la piel en nuestro posteo: ¿Buscás la piel de tus sueños? ¡Cómo dormimos afecta a la piel!

Nuestro aceite con propiedades detox

Teniendo todo esto en cuenta, diseñamos un Booster detox: el Booster DETOIL. Combina dos activos funcionales: el extracto de condurango y el análogo biotecnológico de vitamina E. Ambos potencian los mecanismos de defensa y detox de la piel, dando un plus de prevención que ayuda a retrasar la aparición de signos de envejecimiento. Además, gracias a su acción antioxidante aporta protección frente a agresores externos como la polución y la radiación solar. Contiene un blend de 4 aceites no comedogénicos con alto poder hidratante, emoliente, antioxidante y reparador de la barrera de la piel: escualano, aceite de argán, aceite de palta y aceite de almendra.

¡Esperamos que les haya sido útil! Estamos a disposición por cualquier consulta.

The Chemist Look Team.

 

  1. Klein AV, Kiat H. Detox diets for toxin elimination and weight management: a critical review of the evidence. J Hum Nutr Diet. 2015 Dec;28(6):675-86.
  2. K Kesavarapu, M. Kang, J. J. Shin, K. Rothstein (2017). Yogi Detox Tea: A Potential Cause of Acute Liver Failure. Case Rep Gastrointest Med.
  3. Grandjean P. Paracelsus Revisited: The Dose Concept in a Complex World. Basic Clin Pharmacol Toxicol. 2016 Aug;119(2):126-32.
  4. Winslow RM. Oxygen: the poison is in the dose. Transfusion. 2013 Feb;53(2):424-37.
  5. Croom, E. (2012). Metabolism of Xenobiotics of Human Environments. Toxicology and Human Environments, 31–88.
  6. Julvez J, Smith GD, Golding J, Ring S, Pourcain BS, Gonzalez JR, Grandjean P. Prenatal methylmercury exposure and genetic predisposition to cognitive deficit at age 8 years. Epidemiology. 2013 Sep;24(5):643-50.
  7. Grandjean P, Bellinger D, Bergman A, Cordier S, Davey-Smith G, et al. The faroes statement: human health effects of developmental exposure to chemicals in our environment. Basic Clin Pharmacol Toxicol. 2008 Feb;102(2):73-5.
  8. Mitra, S., & Rennie, J. (2017). Neonatal jaundice: aetiology, diagnosis and treatment. British Journal of Hospital Medicine, 78(12), 699–704.
  9. Cingolani HE, Houssay AB, Fisiología Humana. Grupo Ilhsa S.A.; Edición 7ma, 2004.
  10. Rudel, R. A., Gray, J. M., Engel, C. L., Rawsthorne, T. W., Dodson, R. E., Ackerman, J. M., … Brody, J. G. (2011). Food Packaging and Bisphenol A and Bis(2-Ethyhexyl) Phthalate Exposure: Findings from a Dietary Intervention. Environmental Health Perspectives, 119(7), 914–920.
  11. Mayo Clinic. Agua: ¿cuánto tienes que beber todos los días?
  12. Tubío, A. F., Cobo, J. C. R., Villajos, L. T., & Martín-Mateos, R. (2020). Enfermedad hepática inducida por alcohol. Medicine - Programa de Formación Médica Continuada Acreditado, 13(4), 182–190.
  13. Krutmann J, Bouloc A, Sore G, Bernard BA, Passeron T. The skin aging exposome. J Dermatol Sci. 2017 Mar;85(3):152-161.
  14. J. Soeur et al. (2017). Photo-pollution stress in skin: Traces of pollutants (PAH and particulate matter) impair redox homeostasis in keratinocytes exposed to UVA1. Journal of Dermatological Science, 86(2), pp. 162-169.
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