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Cuidarnos de los rayos UV es una medida que puede resultar tediosa pero es relativamente sencilla y puede prevenir el cáncer de piel. En este post, destacamos 10 cosas fundamentales a tener en cuenta:

      1. Es el tipo de cáncer más frecuente de todos en Estados Unidos1.
      2. Hay dos tipos de cáncer de piel: melanoma y no melanoma. La diferencia es cuál es el tipo de célula que se reproduce de forma descontrolada. De los cánceres de piel no melanoma, los más frecuentes son el basocelular y el escamoso1.
      3. Pueden ser in situ (superficiales) o invasores (extenderse en profundidad con el paso del tiempo). Solo un 1 % corresponde al tipo invasor, pero se le adjudican a este la gran mayoría de las muertes por cáncer de piel2. Esto refleja lo importante que es el control con un dermatólogo: un diagnóstico precoz cambia drásticamente el pronóstico.
      4. La incidencia es dos veces mayor en mujeres hasta los 50, pero luego esto se revierte: a los 65 años los hombres tienen dos veces más cáncer de piel que las mujeres, y a los 80 tres veces más3.
      5. ¡Señales de alarma! Es importante consultar si:
        • Los lunares (o cualquier otra lesión de la piel) cambian de color, tamaño o forma.
        • Hay una lesión nueva en la piel.
        • Hay una lesión o lastimadura que llama la atención porque no cicatriza.
      6. La mnemotecnia ABCDE es muy útil para evaluar los lunares e identificar las características de un posible caso de melanoma4
      7. De los factores de riesgo para cáncer de piel, se destacan1:
        • Tener antecedentes personales o familiares.
        • Tener muchos lunares (más de 50).
        • Que los lunares sean atípicos, es decir, que tengan características "malas" en el ABCDE.
        • La exposición a los rayos UV (tanto natural como en camas solares).
        • Tener piel sensible al daño solar (especialmente rubios o pelirrojos con tendencia a "achicharrarse" en vez de broncearse).
        • Historia de exposición elevada al sol a lo largo de la vida.
      8. No todos los cánceres pueden prevenirse y, en este punto, el de piel tiene una gran ventaja: el riesgo de tenerlo puede reducirse mucho protegiendo a la piel del sol y evitando las camas solares1. No hay dudas sobre esto.
      9. Los rayos UV tienen un pico de intensidad entre las 10 y las 16 hs. Se recomienda no estar al sol en ese horario (ni siquiera con protector)5.
      10. La infancia es un período de particular sensibilidad al sol:
        • Los dermatólogos sugieren evitar la exposición directa a los rayos UV de los bebés menores a 6 meses, contrario a lo que a veces se cree6.
        • Estudios muestran que haberse achicharrado alguna vez durante la infancia duplica el riesgo de tener melanoma. Por ende, es fundamental extremar los cuidados durante esa etapa de vida1.

La evidencia sobre los beneficios de la protección solar es tanta, que se vuelve muy importante insistir en el tema. Cuidarnos de los rayos UV es una medida que, además de prevenir fotoenvejecimiento, puede ahorrarnos un cáncer de piel.
Los autobronceantes, por ejemplo, son una alternativa saludable a la exposición al sol, ya que permiten obtener un color bronceado sin exponernos a los daños ocasionados por los rayos UV. Podés leer más sobre el tema en nuestro post: Autobronceantes: ¿sí o no?.

 

Por cualquier consulta, ¡estamos a disposición!

The Chemist Look Team

 

Prevención de daño

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